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Carta de un hijo a su madre
Celebramos a las madres en su día, deseamos que nunca nos falte su luz y presencia, esten donde esten, su presencia es trascendente
Puebla, Pue.
domingo, 09 de mayo de 2010
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Cada vez que pensamos en la vida, pensamos en la madre, la conexión de la vida no es posible si no se da a través de estos seres que fueron dotados del milagro de dar vida dentro de la vida.
Ustedes son seres capaces de transformar su dolor en alegría, su enojo en compasión, su preocupación en ocupación, su prosperidad en la de la familia, son alquimistas de la vida que renuncian en muchas ocasiones a si mismas a favor de sus hijos.
El condicionado se convierte en un contrato sin garantías de durabilidad, mientras que el amor incondicionado funciona con lo que es e incluso con lo que no es, así es el amor de una madre, por eso en ocasiones hace malos tratos pero no retira su corazón.
Puede estar desesperada pero jamás se da por vencida, el amor se vuelve invencible cuando una madre lucha por sus hijos y supera los obstáculos con los recursos que posea, no espera grandes recompensas pero siempre espera al menos la alegría del que ama.
Mamá, te pido por favor, continua inspirando y alumbrando mi camino, que no siempre es sencillo, así como tu sendero tampoco lo ha sido, crece por favor y no te preocupes en demasía de mi pues yo ya me puedo hacer cargo de mi, pero no por eso deseo dejar de ser tu pequeño hijo.
Tu sombra como ninguna otra me cubre y protege, me entiende y alienta, me grita cuando es necesario y se calla cuando también lo es, permanece cercana a mi pues tu presencia me inspira, pero no te acerques en demasía pues es tanto el amor que tienes por mi que pudieras perder de vista que tu también tienes un propósito personal por cumplir, pues antes de ser madre eres mujer.
Ahora me toca cuidar de ti así como tu lo has hecho de mi, y se que sabes que el cuidar de mi cuidas de ti, y sábete que al cuidar de ti también cuidas de mi, por lo que este lazo dorado que has cuidado y construido conmigo lo honro con mi existencia tal cual es, con aciertos y errores, tal como tu lo has sido para mi, has sido una madre imperfecta en ocasiones, pero siempre prefecta en tu corazón, y al final de la existencia, vale más lo que en tu corazón se queda que los bienes materiales que me puedas heredar, tu mejor herencia ha sido tu presencia en mi vida.
Gracias Mamá, gracias por la vida que me diste, gracias por elegirme como hijo y yo también te elijo como madre.
Que la divinidad te colme de libertades tales y dones únicos para que nos sigas inspirando a mí y muchos otros en nuestro andar.
Feliz día, feliz vida, felicidades Mamá.
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