Es decir, el Coaching Ontológico es fundamentalmente cambio, creatividad y aprendizaje, lo que provoca una gran cantidad de definiciones válidas sobre el mismo, ¡¡¡WOWWW!!!!, que maravilla, pues la posibilidad de ser co-creador de esta realidad esta siempre al alcance.
Y cito textualmente a Pablo Buol, uno de las personas más influyentes y comprometidas con esta nueva visión de la realidad ontológica y creativa del ser humano:
Una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar los objetivos que se proponen para sí mismos, para sus empresas y para la sociedad. Uno de los postulados que lo caracterizan es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio de él se genera la realidad.
El Coaching Ontológico es una dinámica de transformación mediante la cual las personas y organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de estar siendo en el mundo. Se presenta como una conversación que crea una nueva cultura y no como una técnica dentro de la cultura subyacente.
En un proceso de Coaching Ontológico el crecimiento ocurre en el dominio del Ser, a través de un aprendizaje transformacional que cuestiona con respeto los modos tradicionales de percibir e interpretar, donde las personas y los equipos interrumpen sus patrones de conducta y comportamiento habituales, para comenzar a operar con mayor creatividad, protagonismo y proactividad; generando competencias emocionales, del hacer, del pensar y de la comunicación.
El Coaching Ontológico es un proceso fundamentalmente liberador del sufrimiento y de las creencias condicionantes que nos limitan. Nos conecta con nuestros recursos y con nuestra capacidad de intervenir, logrando mayor bienestar y efectividad en el logro de los resultados que nos importan.
El Coaching Ontológico desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas, para crear nuevas posibilidades, para descubrir nuevos significados, para inventar nuevos caminos, para encontrar nuevas conexiones, ya sea en el nivel individual o en el social. Es poder "soltar" lo seguro-conocido, para iniciar un "viaje" a la región de lo "aún no explorado", para atreverse a diseñar un por-venir acorde a nuestras inquietudes.
Los coach ontológicos somos exploradores entrenados en explorar las dimensiones ocultas de la vida a través de nuestra la capacidad generadora y creativa del lenguaje.
Incluso podríamos explorar el impacto de nuestro decir sobre nuestra manera de ver la realidad afirmando la existencia de eventos en nuestra vida, y cuando digo eventos estoy excluyendo alguna categoría de bueno o malo, pues realmente esta categoría esta dada por la manera en que interpretamos dichos eventos.
Por ejemplo, la muerte, ¿es un evento fatal?, ¿un choque automovilístico es un evento terrible?, o ¿el salir con el hombre/mujer mas guapo de tu ciudad es una enorme bendición?
Podemos pensar que bajo ciertas condiciones lo que es fatal resulta ser una bendición, que acaba siendo no más que una fuente de enormes aprendizajes, y viceversa, lo que parecía la mayor bendición puede resultar ser un evento fatal, ¿de que depende?, ¿únicamente de las circunstancias?, podríamos afirmar que no, y a la vez tampoco podemos negar la influencia de las circunstancias sobre nuestra manera de ver la vida, pero no podemos negar que la actitud y postura que tomamos ante la vida no se sujeta a las circunstancias ya que es un acto volitivo, y como todo acto volitiva implica conciencia y libertad para decidir, es decir, para hacernos responsables de nuestras posturas ante la vida.
El Coaching Ontológico explora la manera de ver la vida, identificando los juicios preconcebidos, y sin negarlos aprende de ellos para luego desarrollar nuevas competencias creativas sobre nuestro decir sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea. Por lo tanto el coaching ontológico es no solo un sistema de entrenamiento personal sino una nueva manera de vivir, es también un proceso muy poderoso para la desmitificación de creencias y paradigmas que nos sujetan, es una oportunidad de ver posibilidades donde antes solo veíamos limitaciones, el coaching ontológico podría decir no es magia, pero te ayuda a reconocer que la magia la tienes tú.
Yo afirmo que este tipo de entrenamiento es el entrenamiento del buen corazón, es el sendero de la liberación, el cual se camina con amor y compasión.
Te invito a caminar y entrenarnos juntos en recuperar nuestra capacidad creadora, la cual no es tan natural como el calor al fuego.
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